>

Publicado: http://www.intereconomia.com
Por: Francisco José Fernández de la Cigoña es experto en asuntos eclesiales.


La película “El Discípulo”de un tal Ruiz Barrachina, de quien jamás en mi vida había oído hablar, es una recreación blasfema de Cristo y una agresión a los sentimientos católicos de una parte importante de los españoles. Y lo más grave que pagada con nuestro dinero a través de la Junta de Andalucía y del Ministerio Sinde.

En mi opinión sin decencia, sin decoro y sin defensa. Deberíamos tomar nota todos los católicos de esta nueva zapaterada. La película supongo que no va a ir a verla prácticamente nadie como suele ocurrir con tanto film subvencionado a la ceja.

Pero ello no obvia nuestros sentimientos heridos. Que también lo serían si la agresión la pagara ese tal Ruiz Barrachina, muy conocido en su casa a la hora de cenar, y tal vez ni eso, pero mucho más si somos nosotros quienes encima pagamos sus exabruptos.

No es agradable la posición del cornudo pero ya si les paga el hotel parece más desairada todavía. Yo por lo menos protesto a gritos de que con mis impuestos se les pague la cama. Y si todos los católicos lo hicieran el Barrachina este filmaría vídeos domésticos que no vería ni la ministro de Cultura. Ni el señor Chaves, salvo que su famosa hija interpretara el papel de la Magdalena.

Una pedrada más en el ojo de los católicos , tan pastueños siempre. Qué se atrevan con Mahoma. Seguro que no. Es hora ya de que quienes nos confesamos de Cristo hagamos todo lo posible, y aun lo imposible, por echarles. Al menos de las subvenciones. A subvencionados y a subvencionantes. Del partido que sean. Aunque sobre todo son de uno.