>Thomas S. Monaghan, conocido como Tom Monaghan, es un entrepreneur nacido en 25 de marzo de 1937 en Ann Arbor, Michigan, en Estados Unidos. Su mega-éxito: ser el creador de la mayor franquicia de pizzas en el mundo.

La fundación y desarrollo de esta multinacional es una de las clásicas historias de como un “self-made man” (un hombre “que se hace a sí mismo) estadounidense logra armar un imperio desde la nada. Al iniciar el negocio, Tom, de 23 años, no tenía estudios universitarios, ni dinero ni experiencia en la administración de negocios.

En diciembre de 1960, Tom y su hermano James compran DomiNick’s, una tienda de pizzas en Ypsilanti, Michigan. Para cerrar la operación, Monaghan pidió prestados US$500. En 1961, Tom cambia a su hermano James un volkswagen escarabajo por la participación del control de una tienda de pizzas.

En 1965 adopta el nombre de Domino’s a sugerencia de un conductor y se diseña el logotipo rojo y blanco con tres puntos que ahora es mundialmente conocido. Cada punto representaba un restaurante. Dos años después comienza su despegue nacional y mundial a través del sistema de franquicias. En 1983 abren el restaurante N° 1.000. Hoy tienen presencia en más de 63 países y cuentan con más 7.500 sucursales. Su fundador, además, es dueño del equipo de baseball “Los Tigres de Detroit” y se ha caracterizado por ser un entusiasta filántropo católico -vivió en un orfanato católico en su niñez y se integró a los Marines cuando no pudo pagar sus estudios superiores.

Monagham, tuvo un cambio espiritual luego de leer el libro Mero cristianismo de C.S. Lewis en 1989. Monaghan fue golpeado por lo que considero su pecaminoso orgullo y ego. Luego de reflexionar dos años sobre la soberbia, examinar su vida y explorar sus metas religiosas, en 1998 toma la decisión de tomar votos de pobreza y vender Domino’s Pizza en mil millones de dólares.

Hoy está dedicado a su proyecto inmobiliario Ave Maria Town y su universidad.

Ave Maria Town es un pueblo católico en Florida, Estados Unidos, donde viven unas 700 personas en 270 casas. Actualmente cuenta con un colegio, una universidad, un centro comercial, cancha de golf y tenis, oficinas, farmacia y una iglesia. El plan es alcanzar los 25.000 habitantes.

En una entrevista con Dan S. Kennedy, un estratega de marketing y consultor estadounidense, Tom Monaghan precisó las cinco prioridades que componen su “filosofía casera sobre el éxito”.

  1. Espiritual
    Es su fe católica. “Siempre he sabido que no puedo tener éxito en la tierra si no estoy bien con Dios. En un comienzo pasé muchas dificultades, pero siempre me levanté más fuerte cada vez porque creía en mí mismo. Eso es lo que el poder de la fe hizo por mí”.
  2. Social
    Es cuidar y construir una familia y amigos entrañables. “Nunca hubiera tenido éxito sin el tremendo entendimiento de mi esposa Margie [Marjorie Zybach]. Después de la familia, en mi escala de relaciones sociales vienen los amigos. Nadie puede triunfar sin amigos. Tercera prioridad social: participar en programas que apoyen a tu comunidad”.
  3. Mental
    Es la fortaleza mental para enfrentar los desafíos. “Una conciencia saludable ayuda a mejorar tu autoestima, a mantener una actitud positiva y una visión optimista. Soy de los que cree firmemente que la mente necesita ejercitarse. Crecerá en capacidad y habilidad de reflexión si continuamente se le desafía con nuevas preguntas y más información”.
  4. Física
    Entender al cuerpo como el templo del alma. “Por eso enfatizo mucho cuidar la condición física. Trabajo seis días a la semana y corro al menos tres. Te ayuda a aliviar tu estrés y hace que mi adrenalina se mantenga fluyendo”.
  5. Financiera
    “La pongo al final, porque depende de las otras cuatro. Si las anteriores prioridades funcionan bien, el éxito financiero vendrá”.

¿Sólo eso? No. Tom Monaghan también reconoce haber seguido los consejos de otros pensadores y estrategas con mucha dedicación. Los principales libros que lo llevaron al éxito: Think and Grow Rich (“Piensa y Crece Rico”), de Napoleon Hill, y todos los textos y publicaciones de Dale Carnegie.