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De: http://www.monasteriodelaencarnacion.org/cruz.html

Un monasterio tiene un solo fin, la búsqueda de Dios; y, porque “todo e l que pide recibe, el que busca encuentra, y al que llama le abren” (Mat. 7, 7), un monasterio es un lugar donde se encuentra a Dios. Se puede buscar y encontrar a Dios en cualquier lugar, pero un monasterio existe solamente para este fin. Todos sus ambientes y el modo de vivir de los monjes tienen sólo esta meta. Entonces, un monasterio es un lugar sagrado, un lugar de encuentro con Dios.

“Quítate las sandalias porque el lugar que pisas es sagrado.” (Éx 3, 5)

La primera evidencia que es un lugar de encuentro con Dios es la atmósfera de paz. Mucha gente que nos visita sabe que Dios no está lejos. Si no me crees, visítanos. Eso no es verdad porque los monjes son buenos, sino porque Dios es bueno, y los monjes y huéspedes, aun siendo pecadores, lo buscan…

Conscientes de todo esto, algunas personas allegadas al monasterio nos presentaron un plan para construir una cruz de aproximadamente trece metros de alto, una cruz de San Benito, como lugar de devoción y peregrinación, para que la gente pueda venir, buscar y encontrar a Dios junto a los monjes.

“Por medio de este signo conquistarás.” La Cruz de San Benito es signo de que Cristo ha vencido al pecado y a la muerte y que su poder es más grande que las fuerzas de mal: más grande que los males en el interior de cada uno de nosotros, y más grande que la mentira y la corrupción que nos atacan desde fuera (Jn 8, 44). La cruz sin el cuerpo de Cristo es también signo de la resurrección del Señor y de nosotros, y de la vida nueva que Cristo nos comparte desde el cielo.

Nuestra cruz no está aún terminada. Necesita ser pintada e iluminada para que pueda ser vislumbrada desde el mar. Poco a poco construiremos las estaciones de la cruz en el camino hacia la cumbre, pero primero necesitamos construir escalones en la parte más difícil del camino. La ayuda que usted nos brindare sería de gran ayuda para culminar este proyecto.