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Julia Regina de Cardenal*
Miércoles, 21 de Julio de 2010

Hace unos días me di cuenta que el canal 33 está pasando el programa “SEXto sentido”, en horarios de la mañana, accesibles a niños de toda edad. Tal emisión, producido en Nicaragua, promueve la promiscuidad, la prostitución como una forma de ganarse la vida de jovencitas, la homosexualidad y todo tipo de desórdenes sexuales.

Además, engaña a menores de edad dándoles una idea falsa de protección del contagio de enfermedades de transmisión sexual y de embarazos inesperados, al promover todo tipo métodos de control de la natalidad y de barrera. El nefasto mensaje a los adolescentes es que el sexo es un juego divertido, el cual se debe experimentar buscando el placer, sin importar las consecuencias a su salud física, psíquica, mental, espiritual, familiar, social, cultural, etc.

Asimismo al recorrer las calles de San Salvador, podrán ver una gran cantidad de mupis con la publicidad de este programa televisivo, patrocinado por Unicef, con el mensaje a nuestra juventud: “Es tu vida, atrévete”. ¿A qué? ¿”Tu vida” quiere decir que “tus” padres no se pueden meter? En estos anuncios se pueden ver también las manitas de las niñas con los dedos simulando una “L”. ¿Será un mensaje promoviendo “the L word” para lesbianismo? Cada mupi tiene un costo de $250.00. ¿Cuál es la obsesión de organismos internacionales en invertir tales cantidades de dinero en pervertir a nuestra niñez?

Nuestro país atraviesa una crisis espantosa e insoportable de violencia, terrorismo y brutalidad nunca vista. Sabemos que todo comienza con la pérdida de valores morales, la desintegración familiar y el permisivismo en la juventud. Por esto es descabellado e inadmisible que Unicef –dizque protectores de la niñez– esté patrocinando una emisión de este tipo tan dañino para la sociedad, la familia y la dignidad de cada persona.

¿Cómo es posible que Unicef no vea las verdaderas necesidades de los niños salvadoreños? ¿No ven los hospitales llenos de niños con enfermedades graves respiratorias, digestivas, desnutridos, con dengue y sin medicinas? ¿Que la educación es deficiente en el país? ¿Que están siendo abusados, secuestrados, abandonados, asesinados? ¿Por qué no, en vez de patrocinar programas perniciosos, se concentran en ayudar a resolver estos problemas urgentes?

Ya Population Research Institute, Vida Humana Internacional y otras organizaciones, han denunciado en varias ocasiones las actividades antivida y antifamilia de Unicef en Hispanoamérica.

Fundación Sí a la Vida les propuso un proyecto para promover valores morales a nivel nacional, pero nunca tuvimos respuesta. ¿Sólo tienen dinero para promover antivalores? Eso es lo más destructivo que pueden hacer.

¿Y qué pasa con el Ministerio de Gobernación, permitiendo este tipo de perversión de niños en la televisión?

Asimismo me he enterado que hay juegos de muñequitos en Internet, que parecen inofensivos pero son muy peligrosos para los niños. Ellos pueden crear sus propias figurillas tipo avatar, las pueden desvestir y ponerlas a hacer lo que quieran, según la imaginación de cada uno.

En la actualidad hay tantas amenazas contra la niñez, la moral, la familia y la decencia, que parece que estamos viviendo una pesadilla. Es responsabilidad de todos los padres de familia poner un paro a este bombardeo en contra de nuestros derechos como primeros, principales e insustituibles educadores de nuestros hijos; en contra del derecho de proteger su inocencia; en contra de nuestra fe e identidad cultural.

Un buen comienzo puede ser enviar cartas o tomar el teléfono y llamar al canal 33, 2559 3333, al Ministerio de Gobernación 2527 7161 ó al rector de la Universidad Tecnológica 2275 8888, quien me imagino no se habrá dado cuenta del tipo de programa que están pasando, y pedirles que lo quiten.

Fundación Sí a la Vida también ofrece un curso para padres de familia que desean proteger y monitorear a sus hijos de los peligros de la Internet. Si desea más información llame al 2288 1932.

*Columnista de El Diario de Hoy.