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Los médicos declararon muerto al pequeño de 27 semanas y dos libras y lo entregaron a los padres para que se despidan de él, sin embargo después de dos horas en el pecho de su madre el infante comenzó a moverse.

Los padres australianos Kate y David Ogg han sorprendido al mundo con el testimonio de cómo resucitaron a su hijo declarado muerto por los médicos.

Según información difundida por la edición en línea de Daily Mail, Kate, madre del pequeño Jamie, los galenos le entregaron el cuerpo de su hijo prematuro (nació pesando dos libras tras 27 semanas de gestación) diciéndole que estaba muerto y que se despida de él en privado.

Pese al anuncio de los médicos, la mujer mantuvo en su pecho al menor haciéndole caricias y hablándole y después de dos horas el niño empezó a moverse. La mujer contó que tras los primeros movimientos, le unto leche materna con su dedo y el menor empezó a respirar mejor.

La madre empezó a decir su nombre y el de su hermana gemela, Emily, quien había nacido en mejor estado de salud. “Él no se movía en absoluto y comencé a hablarle. Le dijimos cuál era su nombre y que tenía una hermana. Después sentí que se movía como si estuviera asustado, entonces empezó a jadear más y más regularmente. Poco tiempo después abrió los ojos. Fue un milagro”, declaró Kate.

UN MILAGRO

Kate se encontraba acompañada de su madre en la sala donde ocurrió lo que calificó como “milagro”.

“Le dije a mi madre, que estaba allí, que él todavía estaba vivo. Luego tendió la mano y agarró mi dedo”, expresó emocionada la australiana, quien señaló que minutos después de que su hijo se moviese los médicos llegaron y no explicaron el acontecimiento.

David, el padre del menor, se mostró orgulloso por lo que había pasado y por la intuición de su esposa. “Por suerte, tengo una muy fuerte e inteligente mujer. Ella actuó por instinto”, dijo contento el padre.