>

Usualmente esta ceremonia la preside el prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos

CIUDAD DEL VATICANO, viernes 10 de septiembre de 2010 (ZENIT.org).- Por primera vez Benedicto XVI presidirá una ceremonia de beatificación. Será este 19 de septiembre con la llegada a los altares del cardenal John Henry Newman en el londinense Hyde Park.

La última vez que un pontífice presidió una ceremonia de este tipo fue el 3 de octubre de 2004, cuando Juan Pablo II beatificó en la plaza de San Pedro a Pierre Vigne, Joseph-Marie Cassant, Anna Katharina Emmerick, María Ludovica De Angelis y Carlos de Austria.

Desde el comienzo de su pontificado, Benedicto XVI estableció que las ceremonias de este tipo deberían hacerse en la diócesis de origen de cada beato. Ordenó que fuesen presididas por el prefecto de la Congregación para la causa de los santos en representación suya.

Este mes se celebrarán otras tres beatificaciones en diferentes diócesis en Europa: la de Fray Leopoldo da Alpandeire Sánchez Márquez en Granada (España) el 12 de septiembre, la de María de la Inmaculada Concepción el 18 de septiembre en Sevilla (España) y la de Chiara Badano, en el santuario del Divino Amor, en Roma, el 25 de septiembre. Todas ellas serán presididas por el arzobispo Angelo Amato, prefecto de la Congregación para la causa de los santos.

¿Por qué presidirá este Papa una ceremonia de beatificación? El Padre Federico Lombardo S.I., director de la Oficina de Información de la Santa Sede, explicó que se trata de “una excepción”, durante un encuentro con los periodistas, celebrado este viernes, en el que presentó el viaje de Benedicto XVI al Reino Unido, del 16 al 19 de septiembre próximos.

“No se trata de faltar a una norma establecida por alguien superior a él”, aclaró el padre Lombardi.

Una de las periodistas preguntó si este hecho no puede generar hostilidades en otros fieles que quisieran que “su santo”, sea también elevado a los altares en una ceremonia presidida por el Papa y no por un representante suyo.

A esta pregunta, el padre Lombardi aclaró que está decisión debe interpretarse “en sentido positivo. Esta ceremonia está muy unida al viaje del Papa a Reino Unido”, dijo.

Benedicto XVI siente un aprecio especial por la figura del cardenal Newman, En 1990 escribió el prólogo del libro Apologia pro vita sua, una autobiografía del futuro beato. El entonces cardenal Ratzinger confesaba en el texto la importancia que tuvo el pensamiento de Newman durante sus estudios de filosofía en el seminario de Freising: “Para nosotros, en aquel tiempo, la enseñanza de Newman sobre la conciencia llegó a ser una base importante del personalismo teológico, cuyo diseño se nos ofrecía equilibradamente”.

“Nuestra imagen del ser humano, al igual que nuestra imagen de la Iglesia, quedaba penetrada por este punto de partida”, dijo el hoy Papa Benedicto XVI.

“De Newman aprendimos a comprender el primado del Papa”, aseguró el entonces cardenal Ratzinger en 1990. “Libertad de conciencia”, nos decía Newman, no equivale a tener derecho “a prescindir de la conciencia, a ignorar al Legislador y Juez, a ser independiente de obligaciones invisibles”.

Por ello, esta beatificación resulta “un signo particolar de aprecio, de interés e importancia que el Papa atribuye a esta figura. Es un hecho indudable”, concluyó el padre Lombardi.