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De: Gilberto Pérez/ReL

La madre, una mujer somalí de 28 años, fue mantenida viva para que pudiera gestar a la criatura. Tras dar a luz una hermosa niña, falleció.

Pesa 800 gramos y se encuentra en buen estado de salud. Se trata de la niña que ha nasido en el hospital Santa Ana de Turín de una madre somalí, en estado de coma durante un mes, y que se mantuvo viva sólo para salvar a su pequeña. La niña se llama Edil, como su madre, fallecida en la noche, una vez retiradas las máquinas que la mantenían con vida.

Edil de 28 años de edad, madre de otros cinco niños, hacía tiempo que se encontraba en mal estado de salud. Convencida por uno de sus familiares, viajó a Turín en busca de ayuda y se presentó ante los médicos del Centro Traumatológico de Turín.

Estaba prácticamente ciega a causa de un tumor en el cerebro. Los médicos la sometieron a una delicada intervención de neurocirugía que le devolvió algo de visión. Sin embargo el cáncer se encontraba en un estado tan avanzado que el día 6 de septiembre cayó en coma irreversible, tras cesar de forma definitiva su actividad cerebral.

Muerte cerebral La mujer fue llevada luego al centro de reanimación del Hospital Santa Ana, donde los doctores certificaron su muerte cerebral. Sin embargo, antes de declarar oficialmente muerta a la mujer y de retirarle el respirador, decidieron hacerle una resonancia magnética, para ver el estado del feto que llevaba en su vientre.

“Considerando el avanzado estado de la gestación y la posibilidad real de hacer venir al mundo a la niña, decidimos hacer ese examen, y el resultado mostró que el feto no había sufrido daños incompatibles con la vida”, señala Evelina Gollo, responsable del departamento de reanimación.

Semana 28

Este lunes la gestación había entrado en la semana 28 y los médicos trataron de extender todo lo posible la permanencia de la niña en el útero. A primera hora del martes se practicó la cesárea a Edil. El empeoramiento de las condiciones de la mujer hizo que los galenos decidieran practicar la cesárea.
Durante el embarazo, cuando la mujer estaba en coma, el feto se había desarrollado naturalmente, a pesar de la situación de la madre, pero el empeoramiento de la joven madre puso en peligro la vida de la niña. La niña se encuentra en la unidad neonatal de cuidados intensivos del hospital, como todos los niños que nacen prematuramente. El padre no asistió a la cesárea debido a que la decisión fue tomada de inmediato por los médicos y cuando llegó al centro de salud ya había nacido la pequeña.

Los médicos
“Decidimos que era hora de dar a luz a la criatura, porque los riesgos que corría dejando en el útero eran mayores que los que habría corrido al nacer”, explicó la profesora Tullia Todros, directora del departamento de obstetricia y neonatología del hospital

“La niña – está bien, estable, tuvo una rápida cesárea que duró unos 10 minutos. Es pequeña, pero animada; ella gritó cuando nació, añadió Todros. “Aunque todo ha ido bien, las condiciones se debe ser muy cauto y esperar a los próximos día”.

La madre, Idil Jimcaala, murió la noche del martes. Los médicos han descubierto que la muerte sucedió a las 22.10, apenas 12 horas después del nacimiento de su hija. Los médicos han retirado las máquinas que la mantenían con vida desde agosto, después de esperar seis horas de observación determinada por la Comisión para la certificación de la muerte cerebral. Técnicamente, la fecha de la muerte, sin embargo, fue a las 16.10 horas, que es el comienzo del período de observación.