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Para el presidente del Consejo para las Comunicaciones Sociales, el futuro dependerá de la capacidad de los medios para ser fieles a su misión.

¿Qué futuro tiene la prensa católica en plena revolución digital que ha puesto en crisis a muchos periódicos? Para el arzobispo Claudio Maria Celli, presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, el futuro dependerá de la capacidad de los periódicos y revistas católicas para ser fieles a su misión.

Y las crisis comunicativas o escándalos que ha vivido en los últimos años la Iglesia demuestran aún más la necesidad de contar con estos medios de comunicación con vocación católica, ha aclarado el prelado al inaugurar un congreso inédito mundial de la prensa católica que se celebra en Roma.

En el encuentro, que clausurará Benedicto XVI el 7 de octubre, participan 230 directores o representantes de periódicos católicos y publicaciones digitales, obispos y sacerdotes expertos de comisiones e instituciones eclesiales encargadas de la comunicación, así como profesores universitarios, en representación de 85 países.

En la intervención inaugural el arzobispo presentó la prensa católica “como realidad cercana, capaz de acompañar la vida, capaz de percibir las preocupaciones, los deseos, los proyectos de las personas que son sus lectores. No sólo de quienes pertenecen a la comunidad católica, parecería obvio decirlo, aunque a veces no es tan evidente”.

En el campo de la comunicación, dijo monseñor Celli, la Iglesia también es “experta de humanidad”, aunque “en estos momentos, alguno podría sonreír ante esta afirmación, sobre todo si se hace referencia a las conocidas y dolorosas vicisitudes de los escándalos sexuales a los que la prensa ha dado tanto eco”.

Ahora bien, el prelado reconoció “que si bien ´estas revelaciones han sido un shock´ para el Papa y para la Iglesia, como dijo el mismo Benedicto XVI a los periodistas que le acompañaban en el avión hacia Escocia, este grave y vergonzoso pecado no ponga mínimamente en tela de juicio la vocación y la misión de la Iglesia a ponerse al servicio del hombre con amor”.

“De estos hechos y episodios difíciles y dolorosos debe emerger en toda la comunidad creyente una mayor decisión para seguir al Señor y ponerse al servicio del hombre con un testimonio aún más intenso de vida, que sepa hacer emerger lo que llevamos en el corazón”, subrayó el presidente del Consejo vaticano.

En este sentido, reconoció, la misión de la prensa católica es más necesaria que nunca “para dar una información religiosa rigurosa y correcta, sobre todo cuando la ofrecida por buena parte de la prensa laica es hoy poco objetiva y a veces crea confusión”.

El nuevo contexto en el que se mueve la prensa católica, afirma monseñor Celli, es el de “´una dictadura del relativismo´, donde se asiste al intento de reducir la acción de la Iglesia y la ´religión a un hecho privado, sin importancia pública´, delegitimándola como si fuera enemiga del hombre, de su libertad y de la dignidad, en esta época de las ´pasiones tristes´”.

En esta realidad, concluyó monseñor Celli, la prensa católica debe “mantener viva la búsqueda de sentido y asegurar el espacio a la búsqueda del Infinito”.