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El secretario del presidente brasileño, Luiz Lula da Silva amenazó a los obispos de Brasil con revisar los acuerdos Iglesia-Estado si siguen criticando a la candidata oficialista, Dilma Rousseff, por su posición sobre el aborto. El secretario de la Conferencia de Obispos respondió que «los electores deben conocer la posición de los candidatos frente al aborto», si bien «la polarización en torno a este tema no es buena» ya que «hay muchos asuntos que también deben ser considerados a la hora de votar».

La agencia de noticias ANSA informó de que el secretario del presidente, Gilberto Carvalho, se reunió con miembros de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB) y les dijo que el gobierno puede llevar a cabo una revisión de los acuerdos que establecen las ayudas para las escuelas católicas y otros programas.

Sectores de la Iglesia católica y de las iglesias evangélicas pentecostales han exhortado sus fieles a no votar por la candidata oficialista, Dilma Rousseff, argumentando que su Partido de los Trabajadores (PT) defiende la legalización del aborto en Brasil.

En el III Plan Nacional de Derechos Humanos presentado por el gobierno a fines del año pasado se proponía una flexibilización de la legislación del aborto –que hoy sólo es autorizado en casos de embarazo resultante de violación sexual o de riesgo de muerte para la madre–, pero ante la reacción negativa el texto fue modificado y atenuado. Rousseff aseguró que no propondrá ningún cambio en la ley actual.

El cardenal Scherer reitera que el ser humano necesita protección desde su nacimiento

En una rueda de prensa concedida en Sao Paulo, el cardenal Odilo Scherer reiteró la posición sobre el tema de la Iglesia católica: “Independientemente de las condiciones en que fue concebido, el ser humano necesita protección. El niño no debe pagar con su vida por los errores de otros”. No obstante, destacó que la CNBB no apoya a ningún candidato específico, sino que se limita a presentar principios generales para orientar a los fieles católicos: “La Iglesia no recomienda a partidos ni candidatos, sino que apunta criterios y principios para la elección, que debe ser libre y autónoma”.

Los acuerdos actuales entre Brasil y la Santa Sede fueron firmados en 2007 por el Presidente Lula y el Papa Benedicto XVI, y se revisaron en 2009.