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De: Europe Press. Contraponer «opiniones o convicciones» sobre el origen de la vida humana «no lleva a ninguna parte», asegura la ministra.

La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ha asegurado ante el Pleno del Congreso que, si bien “todavía no hay” cifras oficiales, “la tendencia indica una clara reducción” en el número de abortos que se practican en España “por primera vez en muchos años” dado que la nueva Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo “hace una apuesta muy clara en esta dirección”.

Aído ha respondido así a preguntas del diputado de UPN Carlos Salvador, quien había planteado al Gobierno cuándo se puede considerar que el no nacido adquiere vida humana, cuándo adquiere su dignidad y merece protección legal, ya que, en su opinión, es una “contradicción que eliminar una vida humana pueda ser delito o derecho a la vez dependiendo de la edad de la víctima”.

La ministra, que ha dicho no saber “qué pretende” el diputado con este tipo de preguntas, ha contestado que contraponer “opiniones o convicciones” sobre el origen de la vida humana “no lleva a ninguna parte”, especialmente cuando la Ley de Salud Sexual e Interrupción Voluntaria del Embarazo ha sido aprobada por el Parlamento y se encuentra en vigor.
“Si lo que quiere es un debate sobre ciencias, religión o filosofía, considero que contraponer opiniones o convicciones particulares, sean las suyas o las mías, no nos lleva a ninguna parte”, ha señalado.

En este sentido, Aído ha señalado que “podría recordar” las opiniones de “destacadas personalidades del ámbito de la ciencia” que se han pronunciado sobre este asunto tanto en el Tribunal Constitucional como en el Tribunal de Derechos Humanos de la Unión Europea, aunque “intercambiar opiniones distintas sobre un asunto tan complejo no conduce a nada”.

“Sé que nos separa una enorme distancia en nuestro planteamiento y respeto sus creencias y convicciones, pero pertenecen al ámbito privado y al Gobierno le corresponde legislar para lo público”, ha señalado la ministra, para incidir en que la ley anterior “no daba respuesta a la realidad española” mientras que la nueva “aporta más seguridad”.

En respuesta, Salvador, que ha registrado en los últimos meses medio centenar de preguntas por escrito al Gobierno sobre esta cuestión, ha acusado al Gobierno de “negar la realidad cuando no le gusta, relativizar los problemas, quitarles valor, siendo todo discutido y discutible”. “Eluden su componente moral e incluso como es el caso, cuestionan la vida humana y así, como nada tiene valor, pueden tomar la decisión que más les convenga en cada momento, la que sea, partidistamente”, ha asegurado.

Para el diputado de UPN, “el problema es que la ley es mala” porque el Gobierno ha mostrado “una auténtica incapacidad de empatizar con el más débil” y ha ofrecido “la peor de las soluciones”, porque “están negando tantas veces la realidad que se han quedado ciegos ante ella y, como no la comprenden, son incapaces de encontrar una solución a los problemas”.
La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ha asegurado ante el Pleno del Congreso que, si bien “todavía no hay” cifras oficiales, “la tendencia indica una clara reducción” en el número de abortos que se practican en España “por primera vez en muchos años” dado que la nueva Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo “hace una apuesta muy clara en esta dirección”.

Aído ha respondido así a preguntas del diputado de UPN Carlos Salvador, quien había planteado al Gobierno cuándo se puede considerar que el no nacido adquiere vida humana, cuándo adquiere su dignidad y merece protección legal, ya que, en su opinión, es una “contradicción que eliminar una vida humana pueda ser delito o derecho a la vez dependiendo de la edad de la víctima”.

La ministra, que ha dicho no saber “qué pretende” el diputado con este tipo de preguntas, ha contestado que contraponer “opiniones o convicciones” sobre el origen de la vida humana “no lleva a ninguna parte”, especialmente cuando la Ley de Salud Sexual e Interrupción Voluntaria del Embarazo ha sido aprobada por el Parlamento y se encuentra en vigor.

“Si lo que quiere es un debate sobre ciencias, religión o filosofía, considero que contraponer opiniones o convicciones particulares, sean las suyas o las mías, no nos lleva a ninguna parte”, ha señalado.

En este sentido, Aído ha señalado que “podría recordar” las opiniones de “destacadas personalidades del ámbito de la ciencia” que se han pronunciado sobre este asunto tanto en el Tribunal Constitucional como en el Tribunal de Derechos Humanos de la Unión Europea, aunque “intercambiar opiniones distintas sobre un asunto tan complejo no conduce a nada”.

“Sé que nos separa una enorme distancia en nuestro planteamiento y respeto sus creencias y convicciones, pero pertenecen al ámbito privado y al Gobierno le corresponde legislar para lo público”, ha señalado la ministra, para incidir en que la ley anterior “no daba respuesta a la realidad española” mientras que la nueva “aporta más seguridad”.

En respuesta, Salvador, que ha registrado en los últimos meses medio centenar de preguntas por escrito al Gobierno sobre esta cuestión, ha acusado al Gobierno de “negar la realidad cuando no le gusta, relativizar los problemas, quitarles valor, siendo todo discutido y discutible”. “Eluden su componente moral e incluso como es el caso, cuestionan la vida humana y así, como nada tiene valor, pueden tomar la decisión que más les convenga en cada momento, la que sea, partidistamente”, ha asegurado.

Para el diputado de UPN, “el problema es que la ley es mala” porque el Gobierno ha mostrado “una auténtica incapacidad de empatizar con el más débil” y ha ofrecido “la peor de las soluciones”, porque “están negando tantas veces la realidad que se han quedado ciegos ante ella y, como no la comprenden, son incapaces de encontrar una solución a los problemas”.