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Toto Leal/Libertad Digital

“Encomiéndate a Dios de todo corazón, que muchas veces suele llover sus misericordias…”. No es la homilía de un cura sino un tweet del joven cántabro.

Twitter se está convirtiendo en una herramienta cada vez más usada por los futbolistas de la Liga española para comentar aspectos de su vida mucho más allá de los partidos, entrenamientos o lesiones. La religión, que hasta ahora parecía coto privado para los brasileños, es un asunto que concita ahora el interés de los jugadores de todas las nacionalidades.

Ha sido Sergio Canales, el joven talento del Real Madrid, quien ha abierto la veda de los españoles en su twitter. “Encomiéndate a Dios de todo corazón, que muchas veces suele llover sus misericordias en el tiempo que están más secas las esperanzas”, ha sido lo que ha comentado el cántabro.

No se sabe muy bien en referencia a qué ha escrito este texto, pues el futbolista no se encontraba en medio de ninguna conversación, pero de lo que no hay ninguna duda es de que ha sido él mismo quien lo ha redactado, en uno de los twitters más interesantes y que más se actualizan dentro de los existentes entre los futbolistas.


Kaká, Luis Fabiano…

Hasta ahora, ese tipo de mensajes eran habituales en los jugadores brasileños de nuestra liga. El pionero y más importante fue el mismo Kaká, uno de los mejores futbolistas del mundo y cuyo twitter, que se hizo célebre por un comentario de su mujer sobre Pellegrini, está plagado de referencias religiosas.

También Luis Fabiano, delantero del Sevilla, es habitual en este tipo de mensajes, si bien su cuenta está mucho menos activa. Exactamente igual que el jugador del Barcelona Adriano, quien, por cierto, aún sigue con imágenes con la camiseta del Sevilla.

Los últimos en incorporarse a esta moda parecen los recién llegados al Mallorca Ratinho y Joao Victor, quienes no escriben un tweet sin introducir algún agradecimiento a Dios.

Desde Twitter estaremos atentos a si este primer paso de Sergio Canales sirve para que más jugadores españoles muestren sus creencias y sus opiniones al respecto, y deja de convertirse en un coto privado de los brasileños.