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Por Sandro Magister.

Son los obispos Ranjith y Schneider. Siguen el ejemplo del Papa en el campo litúrgico mucho más y mejor que muchos de sus colegas en Italia y Europa. Un test revelador es el modo de dar la comunión en la misa.

ROMA, 14 de octubre del 2010 – En Sri Lanka los obispos y los sacerdotes se visten todo de blanco, como se puede ver en la insólita foto más arriba: con el clero en pleno de la diócesis de Colombo, la capital, escuchando atentamente a su arzobispo Malcom Ranjith, probablemente nuevo cardenal en el próximo consistorio (ahora Cardenal).

En su diócesis, el arzobispo Ranjith ha lanzado un especial año de la eucaristía. Y para prepararlo reunió a todos sus sacerdotes en tres densas jornadas de estudio en Colombo, a donde llevó desde Roma a dos oradores excepcionales: el cardenal Antonio Cañizares Llovera, prefecto de la congregación vaticana para el culto divino, y el padre Uwe Michael Lang, miembro de la misma congregación y consultor de la oficina de las celebraciones litúrgicas pontificias.

Lang, alemán de nacimiento, oratoriano, creció en Gran Bretaña en la escuela del gran Henry Newman, hecho beato por Benedicto XVI el pasado 19 de setiembre en Birmingham. Es autor de uno de los libros que ha causado más discusión en los últimos años en el campo litúrgico: “Hacia el Señor”, en el cual sostiene que la orientación justa en la oración litúrgica es hacia Cristo, tanto para los sacerdotes como para los fieles. El libro está introducido por un prefacio de Joseph Ratzinger, escrita poco antes de su elección como Papa.

El arzobispo Ranjith, que antes de regresar a Sri Lanka era secretario de la congregación vaticana para el culto divino, ha sido y es un entusiasta estimador y propagador de la tesis del libro de Lang, aparte de ser una persona de confianza de Benedicto XVI. Así como lo es el cardenal Cañizares Llovera, que no por casualidad en su patria es definido “el Ratzinger de España” y no por casualidad fue llamado a Roma por el Papa para guiar la Iglesia en materia litúrgica, objetivo central de este pontificado.

Pero no sólo eso. Para ofrecer ulteriores luces a sus sacerdotes en los tres días de estudio, el arzobispo Ranjith trajo de Alemania a un escritor católico de primera línea, Martin Mosebach, también él autor de un libro que ha generado mucha discusión: “Herejía del informe. La liturgia romana y su enemigo”. Y lo ha llamado para hablar precisamente de las desviaciones de la Iglesia en campo litúrgico.

¿Cuál es la finalidad última de todo esto? Ranjith lo ha explicado en una carta pastoral a la diócesis: para reavivar la fe en la presencia real de Cristo en la eucaristía y para educar a expresar esa fe en signos litúrgicos adecuados.

Por ejemplo, celebrando la misa “hacia el Señor”, recibiendo la comunión en la boca y no en la mano, y de rodillas. En resumen, con aquellos gestos que son rasgos distintivos de las misas celebradas por el Papa Ratzinger.

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Lo que impresiona, de esta como de otras noticias semejantes, es que la acción de Benedicto XVI para volver a dar vitalidad y dignidad a la liturgia católica parece que la entienden y aplican mejor en la “periferia” de la Iglesia que en su centro europeo.

No es un misterio, por ejemplo, que el canto gregoriano hoy está más vivo y difundido en algunos países de África y de Asia que en Europa.

Entre las indicaciones dadas por el arzobispo Ranjith para el año eucarístico en la diócesis de Colombo está la de educar a los fieles a cantar en las misas el Gloria, el Credo, el Sanctus y el Agnus Dei en latín.

Del mismo modo, la decisión de Benedicto XVI de liberalizar el uso del misal antiguo junto al moderno – para un recíproco enriquecimiento entre las dos formas de celebración – parece ser comprendida y aplicada en África y en Asia mejor que en algunas regiones de Europa.

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Una ulterior prueba de ello se refiere al modo como se da la comunión a los fieles: en la mano o en la boca, de pie o de rodillas.

El ejemplo dado por Benedicto XVI – en la boca y de rodillas – encuentra muy pocos seguidores sobre todo en Europa, en Italia y en la misma Roma, donde casi en todas partes se sigue dando la comunión en la mano a todo el que así la pida, no obstante las normas litúrgicas lo permiten sólo en casos excepcionales.

En Palermo, donde el Papa estuvo de visita el pasado 3 de octubre, algunos sacerdotes del lugar no quisieron ponerse en la fila para recibir la comunión con él para no someterse a un gesto que no comparten.

Además una habladuría que se ha difundido dice que en las misas celebradas por el Papa uno se debe arrodillar porque está frente a él, y no para adorar a Jesús en el Santísimo Sacramento. Una habladuría que encuentra eco no obstante desde hace un tiempo los cardenales y obispos que celebran por mandato del Papa dan también la comunión en la boca a los feligreses arrodillados.

No sorprende que el servicio que http://www.chiesa ha dedicado a mediados de setiembre al significado del ponerse de rodillas en adoración frente a Dios y a la Eucaristía haya levantado las protestas de varios lectores, entre los cuales algunos sacerdotes. El argumento principal sacado contra el ponerse de rodillas para la comunión es que la misa tiene como su modelo y origen la última cena, donde los apóstoles estaban sentados y comían y bebían con sus manos.

Es el mismo argumento adoptado por los neocatecumenales para justificar su modo “convivial” de celebrar la misa y de dar la comunión, que continúan manteniendo gracias al permiso que las autoridades de la Iglesia – entre las que cuentan con algunos sostenedores, como el sustituto secretario de estado Fernando Filoni – les han concedido para “recibir la comunión de pie permaneciendo en su lugar” (art. 13,3 de su estatuto).

También sobre esto, para encontrar las parroquias, las diócesis, los sacerdotes y los obispos que actúan y enseñan en plena sintonía con Benedicto XVI es más fácil buscar en la “periferia” de la Iglesia: por ejemplo en el remoto Kazajstán, en Asia central ex soviética.

Allí, en la diócesis de Karaganda, los fieles reciben todos la comunión en la boca y de rodillas. Y allí hay un obispo, el auxiliar de Karaganda Athanasius Schneider, que ha escrito sobre el tema un libro que brilla como una piedra preciosa, con el título: “Dominus est. Reflexiones de un obispo de Asia central sobre la sagrada comunión”.

El pequeño libro consta de dos partes. La primera cuenta la vida heroica de aquellas mujeres católicas que en los años del dominio comunista llevaban en secreto la comunión a los fieles, desafiando las prohibiciones. Y la segunda explica la fe que estaba en el origen de aquel heroísmo: una fe tan fuerte en la presencia real de Jesús en la Eucaristía de se capaz de ofrecer la vida por ella.

Y es sobre este telón de fondo que el obispo Schneider repasa los Padres de la Iglesia y la historia de la liturgia en occidente y en oriente, iluminando el nacer y el consolidarse del modo adorante de recibir la comunión de rodillas y en la boca.

Cuando en el 2008 el Papa Ratzinger leyó el manuscrito del obispo Schneider, inmediatamente ordenó a la Librería Editorial Vaticana publicarlo. Lo que se hizo en italiano y en español.

La edición en inglés del libro tiene la prefación del arzobispo de Colombo, Ranjith.

El libro:

Athanasius Schneider, “Dominus est. Reflexiones de un obispo de Asia central sobre la sagrada comunión”, Librera Editorial Vaticana, Ciudad del Vaticano, 2008.

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El programa de los tres días de estudio sobre la eucaristía promovido por el arzobispo de Colombo, Malcolm Ranjith, para los sacerdotes de su diócesis:

> Liturgy Convention, 1st-3rd september 2010

The Video is about Archbishop of Colombo Rt. Rev. Dr. Malcolm Ranjith . He has said that the entire nation should express gratitude to the untiring efforts made by the President to liberate the civilians who were hindered by ruthless activities of the LTTE for three decades.

The Archbishop said he was thankful to the President who takes intelligent steps in administering the country. Efforts made to find a solution with armed groups to which they also contributed did not bear fruit as they were stubborn. The President informed him on many occasions that there was no other option. He congratulated the President as a division of the country was obstructing its development. The Archbishop noted that they are indebted to the war heroes who laid down their lives. He referred to Parliamentarian Basil Rajapaksa who discharged a valuable service in the conduct the Feast of Our Lady of Madhu summoning meetings and providing other requirements.

Expressing views while joining in the Seventh Hour programme of the ITN, the Archbishop said that Pope Benedict was always prepared to support on behalf of the President. The Archbishop opined that the President visited Italy twice and received an opportunity to have an audience with the Pontiff. The Pope displayed much interest about the happenings in Sri Lanka. On 17th May, he made a public announcement calling for help towards Sri Lanka as the war was over and there were displaced people. He made a request for help for the uplift of the country.