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” ¿adonde puede llegar un país cuyos jueces han perdido el sentido de lo que es lo justo?”

En estos días se discute en España una liberalización de la ley que permite el aborto. La legalización allá ha ocurrido hace más de 20 años y se aplica con tal amplitud que muchos consideran que España es el paraíso del turismo abortista. Esto se dice porque de otros países de Europa van a España a causa de la facilidad de abortar pues si bien se ha fijado un límite de catorce semanas, si el feto tiene alguna malformación o si se demuestra que el embarazo implica peligro para la salud física o psíquica de la madre, entonces no hay límite y se puede asesinar al niño aunque esté a punto de nacer”.

“Ahora la nueva liberalización consiste en que va a estar permitido a adolescentes de 16 años someterse al aborto sin que sus padres se enteren y a partir de las 12 semanas de embarazo. Esto supone una insensibilidad cada vez mayor en este atentado contra el derecho a la vida”.

“¿Y por casa cómo andamos?… En la Argentina periódicamente vuelven a presentarse proyectos llamados eufemísticamente de despenalización del aborto, o de abortos no punibles. ¿Ustedes conocen a alguien que haya sido castigado por haber abortado o por practicar abortos? Bajo esta cobertura de la despenalización lo que se pretende es legalizar el aborto, reconocerlo como un derecho”.

“Desgraciadamente hemos escuchado y leído hace unos días la opinión de una Jueza de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que afirma que el feto no es persona y por tanto no puede ser tutelado jurídicamente hasta el momento de nacer, porque no es independiente de la madre. ¡Cómo si el bebe ya se independizara de la mamá cuando cortan el cordón umbilical!. Lo que está sugiriendo es que el niño por nacer es un objeto, un pedazo del cuerpo de su madre.

“Pero es grave que alguien que quizá en una circunstancia futura tenga que decidir en virtud a su cargo sobre este tema, prejuzgue sobre la cuestión y lo haga ignorando que existen tratados internacionales que tutelan la vida humana desde el instante de la concepción. Son tratados internacionales que tienen para nosotros rango constitucional. Se puede hablar, por lo tanto, del estatuto jurídico del embrión. A las certezas de la biología y la genética se une la certeza del derecho”.

“Además la Señora Jueza de la Corte Suprema pronunció estas sentencias en un encuentro organizado por las denominadas Católicas por el Derecho a Decidir, de Córdoba; en un local del Congreso de la Nación y con la presencia de algún legislador”.

“¿Católicas con el derecho a decidir?… Extraña especie de católicas que proclaman el derecho de una madre de asesinar a su hijo”.

“Hace algunas semanas otro miembro de la Corte Suprema de Justicia sugería que podemos cultivar marihuana en el balcón.

“Cabe entonces una angustiosa pregunta: ¿adonde puede llegar un país cuyos jueces han perdido el sentido de lo que es lo justo?”.

+ Mons. Héctor Aguer, arzobispo de La Plata