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Benedicto XVI ha publicado el documento sobre la Biblia más importante desde el Concilio Vaticano II. Se titula “Verbum Domini”, “la Palabra del Señor”, y será también uno de los textos más importantes de su pontificado.

Se trata de una extensa exhortación apostólica que recoge las ideas del Sínodo sobre la Palabra de Dios celebrado en octubre de 2008.

En línea con su libro Jesús de Nazaret, el Papa promueve una interpretación de la Sagrada Escritura completa, que no se limite a los aspectos histórico-críticos ni a los aspectos meramente espirituales, sino que integre fe y ciencia.

Benedicto XVI recuerda que la Biblia responde a los problemas de la persona de nuestros días. Y advierte del peligro de interpretaciones extremistas, que usan sólo pequeños textos de la Biblia sin tener en cuenta todo su contenido o la intención de su autor.


En concreto, recuerda que la religión no puede justificar jamás la intolerancia o las guerras y que jamás se puede usar la violencia en nombre de Dios.


En el documento no faltan indicaciones prácticas: el Papa pide que todas las familias tengan una Biblia en casa y que la lean y recen con ella. Y pide a los sacerdotes que hagan homilías a partir de la Biblia, y eviten “divagaciones que sirven para atraer la atención sobre el predicador y no sobre el mensaje del Evangelio”.


Además, el Papa recuerda el vínculo especial entre cristianos y judíos, ya que tienen en común gran parte del Antiguo Testamento; y recuerda también la estima con que la Iglesia católica ve a los musulmanes.


Benedicto XVI concluye este documento recordando a los cristianos perseguidos por leer o difundir la Biblia, especialmente en Asia y África, y pide a las Naciones que garanticen el derecho a testimoniar públicamente la propia fe.