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Por Pablo J. Ginés

¿Quién es un tribunal civil para decirle a un clérigo lo que debe creer o dejar de creer acerca del clero femenino y su eficacia pastoral o sacramental o litúrgica? ¿No hay separación Iglesia-Estado?

No en Finlandia: la Iglesia Evangélica Luterana en Finlandia es la oficial del país, ligada al Estado y el Tribunal Supremo ha condenado a una multa (no muy grande, pero significativa) al pastor Ari Norro por negarse en 2007 a servir en el altar junto a la presbítera Petra Pohjanraitio.

Aunque hace años que esta iglesia luterana de tradición muy liturgista “ordena” mujeres como “presbíteros” (con su alzacuellos y su camisa negra) parte del clero no acepta esta situación, entre ellos una asociación con un enfoque misionero llamada “Asociación Luterana Evangélica” a la que pertenece Ari Norro.

En la primavera de 2007, Norro fue invitado a ayudar como pastor en el servicio dominical en una iglesia en Hyvinkää, al sur de Finlandia. Una vez allí, descubrió que estaba establecido que la “presbítera” Petra Pohjanraitio distribuyera la comunión. Antes de comenzar el servicio religioso, Norro explicó a la clériga que por sus creencias apostólicas no podía servir en el altar con ella.

El caso pasó a los tribunales civiles, y después de dos sentencias ahora ha llegado al Tribunal Supremo, donde se ha dictaminado que los miembros de la iglesia estatal tienen que acatar las mismas reglas sobre “la igualdad de género” y que “las acciones que son tomadas en base a la fe no pueden infringir los derechos humanos, lo que incluye la discriminación por género”, según queda señalado en la orden judicial.

No está claro si esta norma se aplicaría también a la Iglesia Católica -que no tiene relación oficial con el Estado- o a la Iglesia Nacional Ortodoxa de Finlandia, muy pequeña, que no ordena mujeres pero sí es oficial y se financia a través del Estado. ¿Se les puede denunciar por no tener clero femenino?
Luteranos muy litúrgicos de convicciones confusas

La Iglesia Luterana oficial de Finlandia agrupa en teoría al 80% de los finlandeses (4,3 millones) aunque casi nadie va a la iglesia en domingo. Es muy similar al anglicanismo; de hecho, forma parte de la “Comunión de Porvoo”, que agrupa a 12 iglesias, luteranas del norte de Europa y también a la Iglesia de Inglaterra, que establecen entre ellas su “plena comunión” y de hecho permiten celebrar la comunión de forma conjunta. Aunque les gusta la liturgia vistosa, las mitras, báculos y demás símbolos de tradición católica, no creen en la doctrina católica de los sacramentos y la transubstanciación.

La Iglesia Luterana Nacional de Finlandia acepta el divorcio en ciertos casos; también acepta el aborto en caso de peligro para la vida de la madre, de violación y de “graves malformaciones”. Tiene clero femenino, pero aún no ha aceptado la homosexualidad, al contrario que la vecina Iglesia estatal luterana sueca (con la que mantiene “plena comunión”), que tiene una obispa lesbiana activa en Estocolmo.