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Según ha adelantado José Manuel Vidal en Religión Digital, Benedicto XVI ha aprobado ya el decreto pontificio por el que se erige un nuevo instituto religioso para las religiosas clarisas del monasterio de Lerma y la Aguilera. Se llamará ‘Iesu Communio’ (la comunión de Jesús) y uno de los principales elementos de su carisma será la evangelización de los jóvenes.

Fue Mons. Gil Hellín, arzobispo de Burgos, el encargado de confirmar la noticia a las monjas, quienes han emitido un comunicado en el que dan fe de haber conocido la decisión del Papa. Las religiosas de Lerma y La Aguilera han hecho público el siguiente comunicado:

“Ante las peticiones de información que nos llegan, queremos confirmar que hemos recibido notificación oral de la decisión de Su Santidad Benedicto XVI de aprobar nuestra forma propia de vida y erigir nuestra comunidad como un nuevo instituto religioso femenino de derecho pontificio, denominado “Iesu communio”. Estamos a la espera de conocer los documentos pertinentes, por lo que en este momento no nos es posible proporcionar una información más detallada.

Esta decisión se produce después del estudio, por los organismos competentes de la Curia romana, de la documentación presentada a través del Sr. Arzobispo de Burgos, Mons. Francisco Gil Hellín, como respuesta a la petición por la que la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada había animado a la comunidad en 2009 a procurar definir con claridad la forma de vida a la que se sentía llamada por Dios. El Sr. Arzobispo recibió asimismo la comunicación oral de la decisión pontificia, que nos transmitió inmediatamente.

Hasta ahora se ha venido guardando la lógica y necesaria reserva, por tratarse de materia sometida al estudio y decisión de la Santa Sede. La aprobación que ahora se nos comunica contiene la gozosa novedad y la fuerte responsabilidad de confirmarnos en la vida que Dios había suscitado entre nosotras desde hace tiempo. Él es el protagonista de todo y en Él confiamos para que lleve a buen término la vida que ha comenzado.

Una vez difundida la noticia, a la espera del momento de hacer públicos los documentos oficiales, queremos expresar nuestra alegría y nuestra acción de gracias a Dios, a la Iglesia por su cuidado maternal, a nuestro querido Santo Padre y a nuestro Sr. Arzobispo.

¡Somos gracias a Cristo y a la Iglesia!

Comunidad de hermanas Lerma-La Aguilera”

Ya en junio de 2009, el Cardenal Rodé, Prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, había aprobado la creaión de un monasterio en dos sedes distintas, la Aguilera y Lerma. En una carta dirigida a Sor Verónica Berzosa, Abadesa de Lerma, el prelado mostraba su confianza en que las religiosas alcanzara una mayor claridad sobre el camino a recorrer:

“Reverenda Madre:

Este Dicasterio ha considerado atentamente su solicitud del pasado 15 de mayo, de poder seguir constituyendo una única Comunidad residiendo las Monjas en dos casas distintas: el Santuario de San Pedro Regalado en La Aguilera y el monasterio de la Ascensión del Señor, en Lerma. En efecto, habiendo aumentado grandemente el número de las Hermanas en esa Comunidad contemplativa claustral, la mayor parte de las Monjas debiera trasladarse a La Aguilera, que sería sede de la Abadesa, de la formación inicial y de la enfermería; mientras que un buen grupo continuaría en Lerma las actividades tradicionales del monasterio. Para dar inicio a esta nueva fase se ha elegido un momento fuerte y significativo: los ejercicios espirituales dirigidos por el Reverendo Padre Raniero Cantalamessa, OFMCap., Predicador de la Casa Pontificia.

Hemos de decir que la solicitud es muy particular, como por otro lado es excepcional la situación que el Monasterio esta viviendo, con 130 Hermanas, de las cuales cerca de 60 en formación inicial. Por esto el Dicasterio ha decidido acoger la instancia, en espera de que la Comunidad llegue serenamente a una mayor claridad respecto a lo que se sienten llamadas a realizar.

Así pues, se concede, por ahora, la facultad especial de seguir constituyendo un único monasterio “de la Ascensión del Señor”, en La Aguilera-Lerma. La Comunidad se desplazará en dos casas, con un único gobierno y un solo noviciado. Se tendrá un único Capítulo conventual, que se celebrará para las cuestiones ordinarias en dos sesiones distintas, en las respectivas sedes, bajo la presidencia de la Abadesa o de la Vicaria o de una delegada, mientras que, para las cuestiones de mayor importancia como las elecciones o la decisión de una nueva fundación, en sesión plenaria, una vez por trienio.

Tal concesión vale por tres años, con el ruego de enviar anualmente una relación a este Dicasterio. Mientras tanto es conveniente proyectar una solución que entre dentro de la norma.

Confiando a las oraciones de su Comunidad el servicio de este Dicasterio en favor de la vida consagrada, le deseamos todo bien con los más cordiales saludos en el Señor”.

La aprobación del nuevo Instituto religioso podría potenciar lo que se ha conocido en España y en el resto del mundo como el milagro de Lerma.