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¿Cómo aprende el hijo de un carpintero a ser mandatario eclesial? ¿Qué sendero conduce de las riquezas de la Iglesia a la pobreza de la humanidad? ¿Dónde se esconde su Dios cada vez que sufre un inocente? ¿Quién ordena la agenda de un hombre que da su número de teléfono a cualquiera que lo necesite? (…) Éstas son algunas de las más de 300 preguntas a las que el arzobispo de Pamplona-Tudela, Mons. Francisco Pérez, se ha sometido y cuyas respuestas conforman el libro «Secretos de un arzobispo».

El libro, presentado ayer en el Civican de Pamplona, es obra de Teresa Gutiérrez de Cabiedes (Pamplona, 1977), doctora en Comunicación Pública por la Universidad de Navarra, quien mantuvo largas conversaciones con el arzobispo para terminar creando un libro nacido, según explicó ayer, “de sobremesas privadas”. Secretos de un arzobispo es una entrevista que, de tan extensa, supera las 270 páginas y en la que no quedaron fuera preguntas sobre cuestiones a priori incómodas para monseñor Francisco Pérez, como su postura política, la pederastia en sacerdotes o la homosexualidad.

Prologado por Paloma Gómez Borrero

Entre 150 y 200 personas asistieron a la presentación del libro, editado por Ciudad Nueva y prologado por Paloma Gómez Borrero. En el acto, Teresa Gutiérrez de Cabiedes definió al arzobispo como “alguien que vive como piensa y piensa como cree”. “Éste es un libro pensado para el lector, no un homenaje a don Francisco ni para mis filias y fobias”, señaló la autora, quien ha trabajado para revistas culturales españolas y el extranjero y como cronista en Italia del diario La Razón. Además, es profesora universitaria y colaboradora en radio y televisión. “Es un libro para los que quieran tener fe, no sólo en Dios, sino en que podemos cambiar el mundo en el que vivimos. Todos caben en este diálogo, creyentes y ateos, ricos y pobres, sanos y enfermos”.

Lo puede leer todo el mundo

En términos similares se manifestó el arzobispo Francisco Pérez. “Quiero que este libro llegue a todos. Lo puede leer un niño, un joven, un obrero, una ama de casa, un profesor de universidad, un creyente y un no creyente”, afirmó monseñor, que explicó que él y la periodista tuvieron que “charlar varias veces y revisar”. Según él, Secretos de un arzobispo “no es una carta pastoral ni un texto científico”. “Lleva consigo mi vida, que la Iglesia, Jesucristo”, apostilló. “El libro no es para gloria mía ni quiero que lo sea, sino para gloria de Dios”. El arzobispo terminó diciendo a los presentes sobre la obra: “No esperéis grandes cosas, no os va a turbar la mente, sino que se entiende muy bien”.