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Por Miguel Vinuesta

Siempre digo que la ignorancia invencible no se puede tener en cuenta, que quand on est con c’est pour la vie, como defiende un francés que conocí, pero lo de Elena Valenciano, raya la temeridad y sería argumento de peso para una demanda por difamación si a la Iglesia le importase algo lo que esta portavoz socialista tenga que decir sobre la misma.

Lo que oyen, damas y caballeros: ahora resulta que la Iglesia es “misógina”. La misma Iglesia que tiene a una ilustre española como es Santa Teresa de Jesús en sus más altos modelos de conducta. Santa Teresa, por cierto, no es la única de los 33 doctores: Santa Catalina y Santa Teresita del Niño Jesús también tienen ese honor. La misma Teresa que se sobrepuso a tantos y tantos problemas en el mundo para fundar una orden donde, por una vez, los números no importaban, sino la intensidad de la vida de oración en unas condiciones lo más humildes posibles. Menudo ejemplo para tantas y tantas mujeres. Valenciano incluida.

En el PSOE venden Gato por liebre a la primera de cambio, y, como diría José García Abad, venden su reino por un buen titular. Son unos expertos en el arte de llenar un telediario, y esta “bombita” llega el mismo día que los Madrileños, junto con muchos hermanos de otras partes, hemos gozado de la Misa de las Familias (aunque en mi caso, un resfrío me ha hecho ser prudente y verlo en la tele).

Una Misa, como todos los años, multitudinaria, pero donde tampoco importan los números. Aunque hubiese quedado una sola familia, hubiese valido la pena. Y no digo “familia monoparental” o familia “dividida”, auténtico drama de este tiempo, sino la familia de padre y madre. Y si Monseñor Reig Plá dice que la violencia de género crece con la perdida de los valores tradicionales, no lo hace -como Valenciano- a ver si cuela, sino con los datos del IPF en la mano. Se utilizarán mejor o peor, pero son datos. Y escuecen a los que defienden que sin padre ni madre, esta sociedad puede “progresar”… Hacia un precipicio, supongo.

A los únicos a los que les parece importar, y mucho, los números es al PSOE. Preocupan porque no cierran de ningún modo: Se empeñan en tomar medidas sin ningún calado y creen que con eso resolverán la crisis a tiempo para renovar su cheque en blanco en las próximas elecciones; preocupan porque Zapatero se derrumba en las encuestas de propios y ajenos, y ya le buscan sustituto sus propios barones; preocupa porque es muy malo acostumbrarse a volver a una vida normal después de estar ocho años “comiendo caliente” como quien dice.

Pero ya se les avisó. El que hace una política cuyo único objetivo es ir en contra de lo que defiende la Iglesia, generará sus fans, pero eso termina pasando factura cuando tantas y tantas familias no tienen qué llevarse a la boca cuando se ha hecho eso y no luchar como Francia y Alemania contra la crisis.

Al final, como decía José Mota -imitando a Rubalcaba- en nochevieja… “algo tié que haber”…

Pax et Bonum.
¡Feliz año a todos! Pax et Bonum.