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Luego del anuncio de la próxima beatificación del Venerable Juan Pablo II, el Cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, concedió tres interesante entrevistas a medios italianos (Famiglia Cristiana, Avvenire y L’Osservatore Romano), en las que aclaró muchas cuestiones referentes al proceso del Papa Wojtyla y en las que trató otros temas como los procesos de beatificación de otros Pontífices. Para evitar la repetición que implicaría la publicación de las tres entrevistas, presentamos una selección del contenido de las mismas, conforme a los distintos temas que el Cardenal Amato ha tratado con estos medios.

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Facilitaciones en la causa de Juan Pablo II

Esta causa se ha concluido casi en tiempo record. ¿La rapidez no ha ido en detrimento del rigor y de la precisión, no tanto del proceso sino en el posible juicio de un personaje complejo?

Es cierto que la causa ha sido muy veloz. Sin embargo, ha tenido dos facilitaciones. La primera ha sido el hecho de que Benedicto XVI concedió enseguida la dispensa de los cinco años de espera prescritos. Por lo tanto, la causa comenzó casi inmediatamente después de la muerte de Juan Pablo II. La segunda ha sido una suerte de vía preferencial: habiendo tenido la derogación, la causa se encontró sin una lista de espera delante, por lo que pudo proceder sin el impedimento de otros procedimientos en curso.

La diligencia, que ha sido máxima, ha estado unida con una gran solicitud, una gran profesionalidad por parte de la postulación en la preparación de la así llamada Positio sobre el ejercicio heroico de las virtudes y sobre la vida, y también en la preparación de las respuestas a eventuales objeciones. Todo esto fue ejecutado con gran escrúpulo por la postulación, por lo que el 19 de diciembre de 2009 el Papa pudo firmar el decreto sobre las virtudes heroicas.

Luego comenzó el examen del milagro, que ya había sido llevado a la Congregación, aunque no se podía proceder a su examen sin antes haber asegurado el decreto sobre la heroicidad de las virtudes. El milagro fue estudiado con gran atención, diría que con meticulosidad, también porque sobre él había una gran presión mediática. Los médicos, tanto franceses como italianos, no apresuraron de ningún modo los tiempos y sometieron todo a una atenta profundización. Dejamos la misma libertad a nuestra consulta médica, para que los peritos pudieran proceder según su conciencia y su ciencia.

Por su parte, la postulación respondió siempre tempestivamente a nuestras solicitaciones. No teniendo delante otras causas, tuvimos acceso enseguida tanto a la consulta médica como a la de los teólogos, y a la ordinaria de los obispos y de los cardenales. La celeridad de la causa no ha ido en detrimento ni de la precisión del proceso, ni de la profesionalidad en presentar el personaje. Por otro lado, la fama de santidad estaba de tal modo difundida y verificada que nuestra tarea se ha visto facilitada.

(De la entrevista de L’Osservatore Romano)

Uso de la segunda facilitación en otros procesos

Pero la segunda facilitación que ha tenido la causa de Juan Pablo II, ¿la reserva la Congregación también para otros procesos?

Puedo decir que, si bien en grados diversos y según los casos, esta Congregación trata de dar prioridad a las causas que vienen de los Países del este europeo que han permanecido bajo el dominio comunista por sobre aquellas que provienen de África, de Asia y de las Américas. No es casualidad que, precisamente de estas áreas geográficas, vengan ahora la mitad de los participantes en los cursos para aspirantes a postuladores.

(De la entrevista de Avvenire)

Estado actual de las causas de otros Romanos Pontífices

En lo que respecta a las causas de otros Pontífices, ¿cuál es la situación?

Puedo decir que esta Congregación continúa recibiendo muchas y calificadas solicitaciones a favor del venerable Pío XII, tanto que precisamente en estos días estoy profundizando esta causa. Del siervo de Dios Juan Pablo I debe ser todavía compilada la positio. Para los otros pontífices se sigue el proceso adecuado con respecto a las virtudes y los milagros.

(De la entrevista de Avvenire)

Relación de Juan Pablo II con Marcial Maciel

En los pasados meses se dijo que la causa corría el riesgo de sufrir un retraso relacionado con el escándalo de la pedofilia: Karol Wojtyla habría protegido al padre Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo. ¿Habéis indagado también en la relación entre Juan Pablo y el padre Maciel?

Le confirmo que hemos indagado a fondo y ampliamente. Juan Pablo II no estaba en conocimiento de la doble personalidad del padre Maciel.

(De la entrevista de Famiglia Cristiana)

Entre las eventuales dificultades respecto al ejercicio de las virtudes heroicas, ¿ha estado también la cuestión del padre Marcial Maciel, el fundador de los Legionarios de Cristo?

La Congregación para la Doctrina de la Fe ha reiterado que Juan Pablo II no estaba de ningún modo implicado en las cuestiones concernientes al lado oscuro de la figura de la personalidad en cuestión.

(De la entrevista de Avvenire)

Eventuales dificultades por las cartas entre Juan Pablo II y Wanda Poltawska

Su íntima amistad con Wanda Poltawska, la psiquiatra de Cracovia, ¿ha creado problemas?

Ninguno. Wojtyla tenía una concepción severa, prudente y sabia de su sacerdocio.

Pero cuando fue publicado el epistolario entre él y Wanda, ¿hubo sorpresas?

No, nosotros conocíamos aquellas cartas antes de que fuesen publicadas y todas fueron atentamente analizadas: no hay ninguna sombra sobre el sacerdocio de Wojtyla.

(De la entrevista de Famiglia Cristiana)

Eventuales dificultades por el libro “Por qué es santo” del postulador de la causa, Mons. Slawomir Oder

Durante estos meses se ha hablado de problemas y demoras, por ejemplo cuando fue publicado el libro del postulador con los testimonios dados en el proceso. ¿Ha dañado la causa?

Era necesario ser más prudentes en la divulgación de noticias que debían permanecer reservadas para no disturbar el proceso de la causa. Ese libro ha estorbado, esto lo puedo confirmar.

(De la entrevista de Famiglia Cristiana)

Existencia de voces disonantes respecto a las virtudes heroicas de Juan Pablo II

¿Durante el proceso todos los testigos interpelados han concordado en evidenciar las virtudes de Karol Wojtyla o ha habido voces disonantes?

Por derecho, por praxis, y también según nuestra normativa, el postulador debe examinar tanto textos a favor como textos en contra. Desde este punto de vista, la postulación ha hecho un buen trabajo para disipar todas las sombras. Como dije en mi prolusión en la apertura del Studium, el trabajo de los postuladores es extremadamente serio y debe ser hecho de manera escrupulosa, porque llevan a cabo una forma particular de colaboración con el Papa en su magisterio ordinario.

(De la entrevista de L’Osservatore Romano)

Dificultades con el milagro presentado para la beatificación

Luego os habéis ocupado del milagro…

Sí. Es una religiosa francesa, Marie Simon-Pierre, enfermera en el sector de pediatría del hospital de Arles. El 2 de junio de 2005 anunció a su madre superiora que ya no podía trabajar porque la forma agresiva del mal de Parkinson de la que estaba afectada le impedía usar las manos y cada vez le costaba más permanecer de pie. La madre superiora le dijo que pediría a Juan Pablo II la gracia para ella. Las hermanas comenzaron a rezar en la tarde de aquel 2 de junio. Sor Marie fue a la cama. A las 4 de la madrugada, entre el 2 y el 3 de junio, sintió algo en los huesos, se sintió como liberada. Al día siguiente fue a su médico, quien comprobó una curación perfecta.

¿Y ha sido entonces que comenzaron los problemas?

Sí, algunos médicos en Francia propusieron el siguiente teorema: el Parkinson es una enfermedad incurable. Dado que la religiosa se sanó, no podía estar afectada por el mal de Parkinson. Así comenzaron para sor Marie una serie de exámenes psiquiátricos para comprobar si su enfermedad era real o tal vez, en cambio, una somatización psiquiátrica. Han sido exámenes pesadísimos que, sin embargo, han garantizado la completa salud mental de la hermana. Luego ha habido muchísimos exámenes para certificar la curación completa del Parkinson. Todos los médicos, debo confirmarlo, han sido prudentísimos.

Pero las polémicas, sin embargo, no terminaron allí…

Es cierto, nos acompañaron por muchos meses. Pero nosotros hemos hecho las cosas con seriedad: han sido consultados decenas de especialistas a nivel mundial. Precisamente porque la curación ha sido fulminante, después de ni siquiera una noche de oraciones.

Luego…

La consulta médica de la Congregación se reunió bajo la presidencia del profesor Patrizio Polisca (médico personal del Papa y director del los servicios sanitarias de la Ciudad del Vaticano) y ha certificado que la curación era inexplicable.

¿Por qué no son los médicos quienes dicen que se trata de milagro?

Establecer que se trata de un milagro es tarea de los teólogos y de los obispos y de los cardenales de la Congregación, los cuales deben despejar toda duda y presentar al Papa un dossier segurísimo. La proclamación de un beato forma parte del magisterio ordinario e infalible del Pontífice: por lo tanto, nosotros debemos actuar de modo que no haya ninguna posibilidad de error.

¿Cuándo fue tomada la decisión final?

El martes 11 de enero en la reunión de los cardenales y de los obispos de la Congregación. Hubo una magistral y magnífica relación de monseñor Rino Fisichella, que disipó realmente toda duda. Luego se votó.

¿Y el resultado?

No puedo revelarlo. Está bajo secreto pontificio.

(De la entrevista de Famiglia Cristiana)

Sensus fidelium y fama de santidad

El sensus fidelium del pueblo de Dios ya había decretado la santidad de Juan Pablo II. ¿El proceso canónico de la causa se vio afectado por esta presión?

Yo no hablaría de presión: más bien, acompañamiento. El sensus fidelium es lo que nosotros llamamos, en término técnico, la fama de santidad y de signos, que es indispensable para una causa. Un procedimiento no puede ser llevado a término si no existe este acompañamiento por parte de los fieles, la fama de santidad de la figura del siervo de Dios y la fama de los signos. En otras palabras, el pueblo recurre al siervo de Dios para obtener gracias. Y esto ha estado. “Santo subito” es una cosa buena, pero debe ser “santo seguro”, porque la prisa no trae buenos frutos.

(De la entrevista de L’Osservatore Romano)

Beatificación e investigación histórica sobre el Pontificado

¿La beatificación de Juan Pablo II pone fin a la investigación histórica sobre los actos y sobre el alcance de su pontificado?

Por supuesto que no. Pensemos en Gregorio VII, Pío V, Sixto V, Benedicto XIV. Sus pontificados son sometidos a una continua investigación y revisión histórica. La historia nunca está concluida. Los actos de gobierno pueden ser siempre estudiados, enriquecidos por otras interpretaciones. Los teólogos tienen en cuenta todos los documentos, pero en el caso de Juan Pablo II no ha sido encontrado nada problemático.

(De la entrevista de L’Osservatore Romano)

Beatificación de un Pontífice realizada por su inmediato sucesor

Es la primera ve que un Pontífice beatifica a su predecesor en los últimos diez siglos: ¿qué significado tiene esta circunstancia?

Es un significado de continuidad, no sólo en el magisterio, sino también en la santificación personal. Por otro lado, en estos últimos dos siglos tenemos una serie de obispos de Roma de los cuales ha sido reconocida la santidad, aunque en grados diversos: Pío X, Pío XII, Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I. Pontífices que se han pasado el testigo no sólo del magisterio y de la guía de la Iglesia sino también del ejemplo en la santificación.

(De la entrevista de L’Osservatore Romano)

Significado de la fecha de beatificación y de que la presida el Pontífice

¿Qué significado tiene el hecho de que la ceremonia de beatificación será presidida precisamente el 1º de mayo, en San Pedro, por Benedicto XVI en persona?

La fecha no ha sido decidida por nuestra Congregación, y ha sido publicada al mismo tiempo que el decreto en forma excepcional. La elección del 1º de mayo es de fácil interpretación: en ese día, este año, la Iglesia celebra la solemnidad de la Divina Misericordia, introducida precisamente por Juan Pablo II. Imagino que el pueblo polaco estará particularmente feliz por esta elección: tanto porque fue su compatriota santa Faustina Kowalska la gran apóstol de la Divina Misericordia, como porque en mayo se celebra también su fiesta nacional. Luego, que sea el mismo Benedicto XVI quien celebre la ceremonia no puede ciertamente sorprender conociendo la gran y profunda estima y afecto recíprocos que lo vinculaba a su predecesor.

(De la entrevista de Avvenire)

Existencia de un milagro en estudio para la canonización de Juan Pablo II

¿Ya hay un milagro en estudio para la canonización?

He recomendado varias veces al postulador que para el nuevo milagro no se verifique la misma sobre-exposición mediática ocurrida para el milagro de la beatificación. Es necesario que todo sea hecho con la reserva y la calma necesarias. Sólo al final, cuando la investigación haya sido completada, es oportuno hablar de ello. Es necesario evitar que los médicos y los peritos sufran cualquier tipo de condicionamiento.

(De la entrevista de L’Osservatore Romano)