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La próxima Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Madrid 2011, ofrecerá a los jóvenes YOUCAT, una novedosa propuesta que traduce al lenguaje juvenil el Catecismo de la Iglesia Católica.

YOUCAT es fruto del trabajo de teólogos, expertos en catequesis, y un nutrido grupo de jóvenes tutelados por el Arzobispo de Viena, Cardenal Christoph Schönborn.

“Espero que muchos jóvenes se dejen fascinar por este libro”, asegura el Papa Benedicto XVI en el prefacio del texto. “Algunas personas me dicen que el catecismo no interesa a la juventud de hoy día”, pero la juventud “no es tan superficial como se le acusa de ser, los jóvenes quieren saber en qué cosa consiste de verdad la vida”, añade.

Según informó el diario italiano Avvenire en su edición del 2 de febrero, el libro, que nació de una iniciativa de la Conferencia Episcopal Austriaca, tiene 300 páginas estructuradas en preguntas y respuestas divididas en cuatro secciones: “En qué creemos”, “La celebración del misterio cristiano”, “La vida en Cristo”, y “La oración en la vida cristiana”.

Benedicto XVI invita a la juventud a estudiar este catecismo “con pasión y perseverancia”, y recuerda que no “ofrece fáciles soluciones”, sino que “exige una nueva vida por vuestra parte, os presenta el mensaje del Evangelio como la ‘perla preciosa’ para la cual es necesario darlo todo”.

El Papa anima a leerlo en el silencio, o en compañía: “¡manteneos en todo caso en el diálogo de la fe!”.

Asimismo, explica que los jóvenes deben conocer su fe y ser “más profundamente arraigados en la fe”, para poder resistir “con fuerza y decisión los retos y tentaciones de estos tiempos”, como dice el lema de la JMJ de Madrid 2011: “Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe”.

Origen de “YOUCAT”

Tras el Concilio Vaticano II (1962-1965) muchas personas no sabían exactamente en qué debe creer un cristiano y qué enseñanzas sintetizar de la Iglesia. En respuesta a estas dudas el Papa Juan Pablo II decidió que los obispos de todo el mundo escribieran un libro donde responder a todas estas cuestiones, y confió al Cardenal Christoph Schönborn la coordinación de esta labor.

El Purpurado relató al diario Avvenire que Juan Pablo II decidió que el texto “debía llevar como título ‘Catecismo de la Iglesia Católica’, y ser a la vez algo absolutamente estimulante y nuevo”, y también “mostrar en qué cree hoy la Iglesia Católica y en qué modo se puede creer de un modo razonable.