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El sábado 19 de febrero cientos de católicos se congregaron en el atrio de la Catedral de Lima (Perú) para rezar un Rosario por la paz, ante la provocación “Besos contra la homofobia” en el que un muy reducido grupo de gays y lesbianas se besaron en la Plaza Mayor ubicada frente al templo principal del Perú.
Los homosexuales habían convocado a la repetición de este evento realizado originalmente el sábado 12 de febrero en el que fueron desalojados violentamente por la policía tras besarse en las escalinatas de la Catedral.Para esta segunda edición, contaron con el apoyo explícito de la alcaldesa de Lima, Susana Villarán, que en diversas ocasiones ha expresado su postura favorable a las uniones homosexuales.
Los gays y lesbianas hicieron una intensa campaña mediática de convocatoria para el evento del último sábado 19, pero solo lograron reunir a 8 personas dispuestas a besarse en la Plaza Mayor.
En respuesta a ello, a partir de las 3:30 p.m. más de 200 fieles se dieron cita en las afueras de la Catedral, formando un cerco humano por más de tres horas, durante las cuales se mantuvieron rezando el Rosario y cantando de manera completamente pacífica.
La idea de estos católicos era defender esta Basílica ante el evento homosexual “Besos contra la homofobia, la resistencia” que reunió solo a tres parejas de gays y una de lesbianas, rodeados por curiosos y diversos medios de prensa junto a la pileta central de la Plaza Mayor.
“Estamos aquí en realidad para proteger de alguna manera nuestra fe“, declaró a EWTN Noticias Daniel Torres Cox, uno de los participantes en el Rosario por la paz.
Este joven universitario señaló además que una manifestación gay frente a la Catedral como “besos contra la homofobia” es “una agresión en contra de lo que nosotros creemos y por eso hoy estamos aquí para proteger, simplemente para eso”.
Por su parte Nancy Freundt, del Centro de Promoción Familiar y Regulación Natural de la Natalidad (CEPROFARENA), remarcó que en el Perú no se persigue a los homosexuales, “pero ellos sí vienen a provocar y a desafiarnos a nosotros porque quieren acabar con todo tipo de principio moral y la Iglesia Católica es para ellos el símbolo de lo que ellos quieren derribar”.
Freundt también subrayó que “la Iglesia Católica no son dos piedras, somos todos los católicos que vivimos y que profesamos nuestra fe”.
Al promediar las 6:45 p.m., tras haber conseguido mantener al colectivo de gays y lesbianas lejos de la Catedral solo con las “armas” de la oración y los cantos, los católicos se retiraron con la promesa de volver a rezar ante esta Iglesia si es que es nuevamente amenazada.
El evento “Besos contra la homofobia” fue convocado por activistas gays en protesta al mayoritario rechazo de la población del Perú a las uniones homosexuales, cuyo proyecto en el Congreso fue desestimado el pasado 8 de febrero por ser considerado inconstitucional, ya que la Carta Magna señala que el matrimonio está conformado por un hombre y una mujer.
Una reciente encuesta de CPI, realizada entre el 1 y el 6 de febrero señala que el 75 por ciento de peruanos se opone al mal llamado “matrimonio” homosexual.