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En un fallo que podría sentar precedentes legales en la justicia británica, el 28 de febrero dos jueces de Nottingham resolvieron que una pareja de esposos cristianos no puede adoptar niños debido a su convicción de que el estilo de vida homosexual no es aceptable.

Eunice y Owen Johns, de 62 y 65 años de edad respectivamente, son cristianos pentecostales de la ciudad de Derby y ya han cuidado a 15 niños como padres sustitutos en el pasado. Es decir, no los adoptaban pero los criaban temporalmente como si fueran sus hijos.
Ambos fueron llevados a una corte por un trabajador social que expresó su “preocupación” por la perspectiva que ambos tienen sobre el estilo de vida homosexual.
“Todo lo que queremos hacer es ofrecer un hogar lleno de amor a un niño necesitado. Tenemos un buen récord como padres sustitutos, pero como somos cristianos con una ética sexual, aparentemente no somos lo suficientemente buenos para serlo”, señaló Eunice Johns.
“Los jueces –denunció– sugieren que nuestra perspectiva puede dañar a los niños. La Comisión de Igualdad y Derechos Humanos nos ha dicho que nuestras convicciones podrían ‘infectar’ a los pequeños pero no creemos que eso sea así”.
Johns también dijo que “estamos preparados para amar y aceptar a cualquier niño. Lo que no queremos hacer es decirle a un pequeño que la práctica homosexual es algo bueno. Más aún, un niño vulnerable ahora ha perdido la oportunidad de encontrar un hogar seguro y servicial en una época en la que hay pocos dispuestos a cuidar o adoptar”.
“Nos sentimos excluidos y sentimos que no hay lugar para nosotros en la sociedad, no hemos recibido justicia y creemos que se necesita una perspectiva independiente para revisar este caso” que estos esposos van a apelar.
Por su parte Ben Summerskill, director de la organización Stonewall que agrupa lesbianas, gays y bisexuales, comentó sobre el fallo que “nos place que la Corte haya favorecido la decencia del siglo XXI por encima del prejuicio del siglo XIX”.
Los jueces de este caso, Munby y Beatson, se refieren en su fallo a la polémica Ley de Igualdad y Orientación Sexual de 2010. Ambos señalan que poner a niños al cuidado de los Johns podría “generar un conflicto con el deber de la autoridad local de salvaguardar y promover el bienestar de los niños”.
Para los jueces, en este caso no se atenta contra la libertad religiosa de los Johns, que en todo caso queda en un segunda lugar “porque las leyes sobre la igualdad en cuanto a la orientación sexual deben considerarse primero“.
El fallo también señala que las autoridades pueden exigir a los individuos una “actitud positiva” hacia las inclinaciones y el estilo de vida homosexual.
En opinión de los magistrados Munby y Beatson los Johns no han sufrido discriminación religiosa ya que su exclusión como padres sustitutos no se debe a eso sino a sus consideraciones éticas.
Andrea Williams, Directora del Christian Legal Center del Reino Unido, reiteró que los jueces “efectivamente le dijeron a los Johns que sus perspectivas pueden dañar a los niños”.
La decisión de los magistrados de Nottingham también se refiere al “asunto obvio” de que Gran Bretaña es “un estado secular y no una teocracia” por lo que “apoyarse en una creencia religiosa no puede inmunizar nunca al creyente del alcance de la ley secular”.
Al respecto, Williams advirtió que “la ley se ha comenzado a interpretar por los jueces de modo tal que favorece los ‘derechos’ homosexuales sobre la libertad de conciencia. Diversas áreas de la vida pública se están saliendo del espectro de los cristianos que no quieren comprometer sus creencias”.
“Si la moral cristiana daña a los niños y es inaceptable para el Estado, ¿entonces cuántos años nos quedan antes que los hijos naturales sean arrebatados de sus padres cristianos?”, cuestionó la abogada.
La controvertida norma sobre la orientación sexual en Gran Bretaña forzó a las agencias de adopción católicas a cerrar, luego de que la comisión encargada de velar por su cumplimiento estableciera que estas instituciones no podían rechazar a parejas homosexuales que quisieran adoptar. Catholic Care, la última agencia en cerrar, fue obligada a hacerlo en agosto de 2010.
Sobre la adopción por parte de homosexuales, el Instituto Valenciano de Fertilidad, Sexualidad y Relaciones Familiares (IVAF) recuerda que “un niño tiene derecho a un padre y una madre, derecho conculcado si se le entrega a dos hombres o a dos mujeres”.
“Dos personas del mismo sexo no son idóneos para la cría y educación de los niños, que carecerían de referente paterno/masculino (si son dos lesbianas) o materno/femenino (si son dos homosexuales)”, precisa.