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El dios del trueno de la Marvel protagoniza con éxito una película de acción, magia, humor y drama familiar. 

Pablo J. Ginés
Thor es el dios del trueno en Asgard, el reino mítico de los aesir o dioses nórdicos. La película recoge su caída en desgracia ante su padre, Odín, el “padre de todos”, Señor de Asgard, y su destierro a la Tierra, dentro del universo Marvel, es decir, el mismo que habitan Spiderman, Iron Man, Los Cuatro Fantásticos, X-Men o el Capitán América, cuya película llegará en julio.

En la Tierra, castigado por Odín, Thor no cuenta con sus poderes. Si ha de ser un héroe y el noble heredero de Asgard, deberá demostrarlo con su coraje y su corazón. 

Thor es peculiar dentro del mundo de los superhéroes. Al contrario que Spiderman, Iron Man o los X-Men, él nunca fue una persona “normal” que luego adquiriese poderes: siempre fue criado como hijo de Odín (un magnífico Anthony Hopkins, en la película) y como señor guerrero. Él es héroe, y solo ocasionalmente puede asumir alguna identidad como mortal, siempre

Otra peculiaridad es que tiene padre, un padre muy poderoso y sabio, a la vez guerrero y brujo. En la mayoría de los cómics, Thor sabe que su padre de Asgard está ahí por si lo necesita. Eso le distancia de otros héroes que han perdido a sus padres o progenitores y se sienten culpables (Spiderman y Batman, por ejemplo) o que se han alejado de ellos porque son débiles y estarían en peligro o porque no entienden sus poderes (caso de los jóvenes mutantes en X-Men). La relación con su padre será una de las claves de esta película, como su director, el shakespeareano Kenneth Branagh no se cansa de repetir.

 

Por último, uno de los temas recurrentes en los cómics de Thor es su doble pertenencia a Asgard y a la Tierra (Midgard, en lenguaje nórdico… “tierra media”, se traduciría, el mundo de los hombres, de donde tomaría la palabra Tolkien para su mundo fantástico). La película no lo explica, pero Thor tiene por madre real a la diosa de la Tierra, no a Frigga, la esposa de Odín que le ha cuidado desde bebé. En cualquier caso, él siempre está dividido entre su deseo de proteger a los mortales y su ansia de permanecer en la gloriosa Asgard. Cuando vive con su padre no es un adolescente que se niega a crecer: es que Asgard es de verdad su lugar y responsabilidad. 

 

Todos estos aspectos quedan reflejados en la película, que debe mostrar al personaje desde cero. Le vemos inmaduro y rebelde, sin entender la responsabilidad que un gobernante ha de tener. En la Tierra aprenderá a ser digno de su herencia… y de su poderoso martillo Mjolnir. Esa es la parte divertida de la película, cuando el dios venido a menos sigue comportándose como un rey entre plebeyos mortales.

 

Los combates no son abundantes, pero sí muy impresionantes, y contra los enemigos clásicos del héroe: gigantes del hielo, su conspirador y traidor hermano Loki y un Destructor, poderoso guardián mágico creado por la brujería de Odín. Thor es sin duda uno de los más poderosos personajes del mundo Marvel, por su fuerza incomparable y su control del clima y los rayos. Por eso, Loki necesita de infinitos engaños e ilusiones para neutralizarlo. La envidia y el deseo de ser admirado por Odín son algunos de los motores de su perfidia.

 

Todos los guiños al universo Marvel serán apreciados por el fan: el doctor Donald Blake, los agentes de la organización Shield, la mención a la tecnología de Stark (Iron Man), a Nick Furia (jefe de Shield que organizará a los Vengadores), la explicación sobre los Nueve Mundos en el árbol Ygdrasyl, los tres guerreros de Asgard, la bella Sif, el guardián del Puente del Arco Iris, Heimdall… todos aparecen con respeto al lector del cómic (aunque en su versión más moderna: Heimdall es negro –en los cómics clásicos era blanco y hermano de la dama Sif- , Hogun es oriental…).

 

Hay aspectos del guión a mejorar: por ejemplo, no está claro qué es lo que causa que Odín se aparte de la acción. ¿Lo decide él? ¿Le sucede “a veces”? Tampoco está claro el crecimiento en sabiduría y humildad de Thor. Sí, hay un momento de sacrificio y entrega pero, ¿qué le lleva a ese momento? ¿El amor a los mortales? ¿Y de dónde ha surgido? ¿Sólo de su breve relación con la doctora Jane Foster (Natalie Portman)?

 

Lo cierto es que ni en el comic ni en la película las mujeres mortales tienen mucho que ofrecer, excepto ocasionalmente cuando compiten con la dama Sif. El personaje de la Portman es bastante innecesario. Chris Hemsworth interpreta a un Thor a la vez fuerte y humano y tierno con la doctora Foster, pero es difícil no pensar que era mejor invertir ese tiempo en hacer cosas heróicas en Asgard.

 

Por el contrario, todos nos quedamos con más ganas del maligno Loki, muy bien interpretado por Tom Hiddleston. Lo veremos después de los títulos de crédito. Y esperamos volverlo a ver enfrentándose a los Vengadores.

 

Fue su primer enemigo en los cómics, hace más de medio siglo, y tiene sentido que lo sea en la película: con los héroes ya presentados en sus respectivas películas (incluyendo a personajes menos poderosos, como la Viuda Negra en Iron Man 2 y Ojo de Halcón en este Thor), y con Loki y sus motivaciones ya explicadas, Los Vengadores solo tienen que reunirse y desencadenar un poder muy difícil de igualar.