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Los expertos italianos Paolo Di Lazzaro, investigador del Centro ENEA de Frascati (Roma), y Bruno Barberis, director del Centro Internacional de Sindolonogía de Turín, ofrecieron una conferencia en Roma sobre la Sábana Santa de Turín y recordaron que la ciencia no ha podido aún dar una explicación a su formación ni reproducirla.

El 16 de mayo desde el Instituto de Ciencia y Fe del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma, los expertos analizaron la controvertida formación de la imagen de la Sábana Santa de Turín.

“La imagen de un hombre torturado y crucificado impresa en la tela de lino conocido como ‘Sudario de Turín’ todavía no está explicada en términos científicos”, indicó Di Lazzaro, quien basó su discurso en las “hipótesis científicas sobre la formación de la imagen del Sudario”.

El método científico afirma que solo después de replicar un fenómeno se puede conocer su naturaleza y el origen del fenómeno en sí mismo, pero “hasta ahora nadie ha conseguido replicar la imagen del sudario en todas sus características químicas y físicas”, señaló.

En base a los resultados obtenidos, Di Lazzaro concluyó que “no es posible derivar conclusiones ciertas y definitivas sobre el origen de la imagen sindónica”, y que “como científicos, no podemos excluir la posibilidad de que un intenso y brevísimo relámpago de luz ultravioleta pudiera haber contribuido a la formación de la imagen sobre la Síndone de Turín”.

Por otro lado, el Profesor Barberis, quien disertó sobre “El debatido entorno de la Síndone: el ‘caso Síndone’ no está cerrado”, indicó que existen dos enfoques ante el fenómeno. “De un lado el estudio de la imagen presenta un gran interés desde el punto de vista científico”, y por otro, “la tradición ha siempre identificado al Sudario con la sábana fúnebre de Jesús de Nazaret, y en tiempos más recientes tales identificaciones se han valido de modernos estudios exegéticos, con resultado relevantes”.

Es de esperar que las dos modalidades de interpretación del Sudario se contrapongan. Barberis consideró que ambas “reflexiones sobre muchos estudios, demuestran que pueden perfectamente coexistir con tal de que sean respetados los diversos planos de competencia y no se intente por todos los medios mezclarlos forzando a conclusiones que no respetan las peculiaridades”.

Finalmente, concluyó que la mejor guía de este estudio son las palabras pronunciadas por el beato Juan Pablo II el 24 de mayo de 1998 ante la Síndone: “La Iglesia insta a los científicos a afrontar el estudio de la Sábana Santa sin posiciones preestablecidas, que den por sentado que estos resultados no son ciertos; los invitamos a actuar libremente y con cuidadoso respeto tanto por la metodología científica, como por la sensibilidad de los creyentes”.