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El Cardenal Marc Ouellet ha dado su primera conferencia de prensa después de que el Papa lo nombrara Prefecto de la Congregación para los Obispos.

Hablando desde las oficinas arquidiocesanas en Quebec City, el cardenal dijo que estaba “sorprendido” por el nombramiento pero que lo recibía con “gratitud, aunque también con una sensación de temor”. Acerca del nombramiento de obispos dijo que “existe una larga tradición que continuaré, la tradición de la Iglesia, y buscaré los mejores obispos posibles”. El cardenal dijo que probablemente asumirá su posición para finales de agosto o comienzos de septiembre.

Es interesante la mención que el cardenal hace del próximo sínodo de los obispos, cuyo tema no ha sido aún anunciado. Ouellet es miembro del Consejo post-sinodal que está encargado de colaborar con el Santo Padre en la preparación de la exhortación apostólica y de presentar una terna de posibles temas para el siguiente sínodo.

Lo que sigue es la traducción de la transcripción de los comentarios que el cardenal Ouellet hizo ayer por la mañana en inglés.

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Declaración de apertura:

Recibo mi nombramiento como Prefecto de la Congregación para los obispos con gratitud pero también con una sensación de temor ante esta enorme responsabilidad. Me alegra servir al Santo Padre en esta función, y en orden a ser más competente en el servicio de los obispos, me confío a las oraciones de los fieles. Gracias por vuestro apoyo.

Preguntas y respuestas con los periodistas:

En el comentario de apertura dijo que aceptaba estas responsabilidades con gratitud pero también con temor. ¿Por qué dijo “temor”?

Gratitud porque es una señal de gran confianza del Santo Padre, y estoy muy agradecido con él. Temor porque es una responsabilidad difícil, y una gran responsabilidad. En la vida de la Iglesia, el rol del obispo es un rol clave porque él está a cargo de la unidad de la diócesis y por lo tanto, de la comunión de la Iglesia. Por eso debe ser muy inteligente y al mismo tiempo prudente y paciente, y debe trabajar lo mejor que pueda con el pueblo, con los sacerdotes, diáconos y todas las personas que están comprometidas con la vida de la Iglesia.

Es un hombre de la comunión, por lo que cuando eliges desde Roma, teniendo en cuenta toda la información, preparas una decisión muy importante para el Santo Padre, y el Santo Padre necesita estar bien informado, con claridad, con autenticidad, en orden a tomar una buena decisión. Por esto, es una tarea difícil.

¿Siente que fue elegido por el Papa para este trabajo debido a sus posturas conservadoras? Y, ¿es su intención, cuando tenga que tomar decisiones en los próximos meses, buscar obispos que estén más hacia la derecha?

Veré al Papa la próxima semana, por lo que probablemente me dará más detalles sobre las razones por las que me ha elegido, ya que no he hablado por teléfono directamente con él, usted sabe. Cuando me llamaron, era el Secretario de Estado. Pero el Papa me conoce desde hace años, y creo que tiene gran confianza en mí y por eso sabe que estoy disponible y que lo apoyaré. Lo he estado apoyando en los tiempos difíciles que hemos tenido que afrontar. Continuaré sirviendo y siguiendo el procedimiento de la Congregación. No inventaré un nuevo procedimiento para el nombramiento de obispos. Existe una larga tradición que continuaré, la tradición de la Iglesia, y buscaré los mejores obispos posibles.

¿Cuando partirá para Roma?

La semana próxima sabré exactamente el momento del comienzo de mi nueva función en Roma. Será probablemente para fines de agosto o comienzos de septiembre, pero es sólo una suposición, y tiene que ser confirmado.

¿Ha sido siempre un sueño suyo el trabajar en Roma, acceder a una posición de alto perfil y, quién sabe, eventualmente llegar a ser Papa?

No, no era mi sueño, cuando era joven mi sueño era ser misionero. Pero fui misionero, enseñé en seminarios durante años, y luego regresé a Canadá. Fui llamado a Roma para enseñar en una universidad, y desde allí conocí a la Curia, pero sólo por un par de años, antes de ser nombrado aquí.

Por eso lo repito: me sorprende estar aquí hoy en esta posición como Prefecto de la Congregación para los Obispos. No creo que llegue a ser Papa algún día, no lo creo, y concentro mi atención en lo que tengo por delante, con esta nueva responsabilidad.

Hablando con otras personas de Quebec esta mañana acerca del nombramiento, muchos de ellos que preguntaban por su legado trajeron el tema de sus recientes comentarios polémicos sobre el aborto. ¿Le preocupa que sea éste el modo en que será recordado en Quebec, por estos comentarios?

He estado aquí por más de siete años y medio, por lo que hemos tenido otras controversias y debates: sobre educación, sobre la guerra, sobre el matrimonio. Y esto va a ser recordado. Pero también lo que mencioné al principio, el Congreso Eucarístico Internacional del 2008, creo que éste será el mejor recuerdo de Quebec durante mi tiempo como arzobispo, porque fue un servicio de la Iglesia de Quebec a la Iglesia Universal, y con gran éxito, creo.

Esto será recordado, y espero que después de un tiempo podamos ponderar y reflexionar mejor sobre lo que he estado haciendo, y la razón por la que hice lo que hice; los historiadores tendrán que hacer su trabajo en el futuro.

¿Podrá seguir siendo un abierto defensor de la vida, incluso en su Nuevo rol en Roma?

Continuaré siendo un obispo católico, obviamente, y con la convicción de que los obispos están a favor de la vida, en toda la profundidad de la vida, en la profundidad del Evangelio, por eso en la vida humana, en la Vida Eterna, que es la meta de la vida humana, alcanzar la Vida Eterna – eso es el Evangelio. Ayudaré a los obispos a ser buenos obispos, respetando también sus estilos, personalidades, y pido al Espíritu Santo que me ayude a hacer lo mejor que pueda.

Teniendo en cuenta los dos nombramientos de hoy: el suyo y el de Mons. Fisichella, me pregunto: ¿qué significa para la Iglesia y para las intenciones del Papa? El de Fisichella es una especie de nuevo trabajo. Usted es alguien en el que creo que el Papa confía como alguien que no se desviará de lo que él quiere. ¿Qué cree que le está pasando a la Iglesia, según la mente del Papa?

El Papa está a cargo de la unidad de la Iglesia. Su carisma es mantener unida a la Iglesia Católica. Te refieres a la creación de este nuevo dicasterio. Sabemos que, en el mundo occidental en particular, la cristiandad está atravesando un tiempo difícil. No es un tiempo malo, pero es un tiempo difícil, un tiempo de crisis, y por lo tanto un tiempo de decisión, de decisión en favor del Evangelio, en favor de Cristo. Una nueva decisión.

Este nuevo dicasterio ayudará, especialmente al mundo occidental, a reconectarse, quizá más profundamente, con sus raíces. Ése es el problema en Europa, y también en América del Norte. El nuevo dicasterio tendrá un trabajo de reflexión, también de animación, de hacer sugerencias, y creo que tendrá un impacto en el próximo sínodo de los obispos.

La Curia puede ser un grupo bastante pesado. ¿Está preparado para jugar en ese tipo de campo político, tanto como en uno espiritual?

En la Curia, estaré a cargo del servicio de los obispos. No miro a ninguna otra parte por otras tareas, tengo ya tareas en otros dicasterios como consultor o miembro, y esto probablemente continúe. Pero mi responsabilidad principal es el servicio de los obispos.

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Fuente: National Catholic Register

Traducción: La Buhardilla de Jerónimo

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